martes, 7 de septiembre de 2010

Los Fresas de Pueblo Viejo Veracruz



Ángel, Rafael, Francisco, 
Joaquín,
 Rodolfo, Manuel






LOS FRESAS

              " Los fresas " ( son " los fresas " no las fresas), era un grupo de jóvenes y jovencitas, bautizados así en los años 70's, que compartían gustos por la música, el deporte y una forma sana de divertirse. Eran los tiempos después de las olimpiadas de Montreal, Canadá. En la televisión se veían programas como The Partridge Family, Emergencia, Trilogía Policiaca y la vieja, pero aún en el gusto del público Hawai Cinco Cero, tiempos en que la película Tiburón se convirtió en la primera cinta en exhibirse de manera simultánea a lo largo de Estados Unidos, destacándose por su campaña publicitaria. En ese tiempo se comercializaron camisetas y dijes relacionados con la cinta, tal vez fue el inicio de la globalización. 
          
           Cuando la música disco subía en el gusto de la juventud, las tertulias y tardeadas estaban a la orden del día. Durante los fines de semana, estos jóvenes se reunían en casa de algún " fresa " y bailaban acompañados de la " tremenda " (consola ) y los " fantásticos " ( discos ), como decía mi buen amigo Rafael Valladares González. En los años del 75 al 78, después de cada tertulia se ponían de acuerdo para ver donde sería la próxima velada. Bailaban las melodías que escuchaban, las de moda. Siempre estaban pendientes de tener la música reciente así como los pasos del momento. Empezaban con las más movidas y terminaban con las calmadas, esas para bailar de " cachetito ", aclaro que no a todos se les daba el baile, como no a todos se les daban los deportes; otros preferían tocar algún instrumento musical, cada quien buscaba explotar al máximo sus cualidades, como en todos los grupos sociales la variedad en gustos y cualidades para ciertas disciplinas les enriquecía. 

          Les gustaba la música disco de Donna Summer, Silver Convention, Commoderes, el Grupo Tavares, entre otros. 

         Entre los integrantes del grupo de los "fresas " estaban : Olga, Norma y Laura Sobrevilla Navor; Nora Bertha, Patricia y Alejandro González Vizcarra, Heriberto García, Gregorio Cruz Lugo ( q.e.p.d. ), Pablo y Mario Novella Cruz, José Hipólito, Gilberto, Cristina y Polo Jiménez Velázquez, Rafael Valladares González, Irma Eugenia, Venus Aurora y Sebastián Anaya Navarro; Ángel y Cristina García, Sylvia Rivera Edwards, Eva Edwards, Dinorah, Costa, Abraham y Humberto Morato Gutiérrez , Denice Morato, Lorena Morato, Malú Fregoso, Julio, Teresa Rangel, Gilberto, Cándido Llado, Francisco Solano, Teodoro Medina, Clara Isaías, Carlos (q.e.p.d. ), Alberto Ortega, Antonio y Marco Tulio Pañeda, Julia y Rosa Reyes Ramírez , Eloína Arteaga, Rodolfo Barrios Gutiérrez " Ruddy ". 

              Tenían equipos de fútbol y de básquetbol llamados Juventus 76. A principios de los años 80’s su básquetbol fue tan bueno que año tras año representaban a Pueblo Viejo en los juegos campesinos, siempre ganaban las estatales y de ahí a los nacionales que también ganaban. Por esos tiempos en que se veía buen básquetbol en la cancha Lázaro Cárdenas, las " fresas " también tenían su equipo femenil de básquetbol, pero ellas sí, me comentan fuentes fidedignas, que no ganaron un sólo partido. Pero sin duda alguna, se veían muy bonitas con sus uniformes. El entrenador Miguel Sanggiante López ni con todos sus años de experiencia pudo levantar ese equipo femenil. 

           Con el paso del tiempo la amistad de aquel entonces se ha visto fortalecida, aún a pesar de la distancia.





Rodolfo Barrios Gutiérrez "Ruddy"     
    

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Tianguis del Parque de las Casitas


Escuela de Pintura Acuarela



-Papá vamos al Parque de las Casitas.
-Si espérame un momento y vamos.
No era la primera ves que se lo decía en esa soleada mañana de marzo de 2010, Lorena pidió ir al parque y no precisamente a jugar o a subirse alguna vieja resbaladilla, de esas que quedaron de  alguna administración pasada, si queda alguna resbaladilla de las que armaron hace mas de seis años.
-papá llévame al parque
- ¿para que quieres ir al parque?
-tengo veinte pesos y quiero comprarme una planta de flores- dijo entusiasmada la niña de siete años
- ponte los patines
-¿vamos a ir patinando? ¡Si!, ¡si!!, ¡si
-Si y apúrate, mientras voy por los míos.
Patinaron  tres cuadras y llegaron al Parque de las Casitas que se localiza en la avenida Venustiano Carranza esquina con José M. Morelos, de la colonia Venustiano Carranza, en la ciudad de Chetumal Quintana Roo, en este parque todos los sábados y domingos desde hace más de ocho años se establece el Tianguis del Parque de las Casitas, es el resultado de un proyecto elaborado por el Ing. Eduardo Chale Xool, se estableció durante el segundo año de mandato del Lic. Eduardo Elías Espinosa Abuxapqui. En este tianguis se pueden encontrar  productos como: plantas de ornato, macetas de madera y de otros materiales, productos del cocotero, dulces artesanales, peces, tortugas, iguanas, codornices y los preciados huevos de codorniz, artesanías variadas,  manualidades hechas en estambre y otros materiales, antojitos tan variados como la barbacoa estilo Hidalgo y las empanadas gigantes que prepara la Sra. Rosalba.
- papá cómprame un pez
- ¿que no venias por una planta?
-Si pero también quiero un pez
-Que te parece si mejor ponemos una escuela de pintura aquí en el tianguis para que los niños pinten aprendan y se diviertan mientras que sus padres pasean y realizan sus compras.
- ¿Y vamos a venir al parque todos los sábados y domingo?
- Si vamos a venir al parque….



En este relato describimos lo que hoy se oferta en el Parque de las Casitas, los Tianguistas del Parque de las Casitas espera su visita para seguir con esta tradición mexicana, todos los productos que ahí se venden son del municipio de Othón P. blanco y la Escuela de Pintura se llama Acuarela.
Gracias por su visita y seguiremos comentando del arte, cultura, tradiciones, personajes y costumbres de nuestros municipios. 

viernes, 27 de agosto de 2010

Calderitas Quintana roo



Calderitas, obra de la niña  Monserrat Medina Montejo (11 años)





La Ciudad de Chetumal, capital del estado de Quintan Roo, se localiza al sur del estado, en el municipio de Othón P. Blanco.
La ciudad es conocida como El Diamante del Sur, es la Puerta al Mundo Maya, para mi es la entrada a este bello paraíso llamado Quintana Roo.
A cinco kilómetros de Chetumal, viajando por la Prolongación Centenario o por el Bulevar Bahía, se llaga al poblado de Calderitas, Paraíso Gastronómico de la Costa Maya.
La costa de este bello pueblo es coronada por 23 restaurantes cuya especialidad  son los mariscos, destacan entre ellos por sus platillos y servicio los restaurantes: “El Charalito” que es atendido por su propietario Apolinar Gómez Cruz,  actual presidente de la Unión de Restauranteros, “El Pez de Oro” atendido por su propietario Fernando Balam Cocom y “La Aurora” atendido por su propietaria Aurora Reina Balam Uh.
Visita calderitas  y en sus restaurantes disfrutarás de los platillos del mar, podrás nadar en las tranquilas aguas de la bahía, te divertirás en sus playas, disfrutando de los hermosos paisajes y la cordialidad de los caldereños.

miércoles, 25 de agosto de 2010

La Justificación de un Proyecto Hecho Realidad




El poblado de Calderitas es el paraíso gastronómico de la Costa Maya, cuanta con un buen numero de restaurantes distribuidos a todo lo largo de la localidad, situados en su mayoría entre la calle Oaxaca y la Bahía de Chetumal, esto le da una belleza peculiar, que los niños y niñas tendrán que descubrir, interpretar y plasmar en un lienzo, a la ves que aprenden esta disciplina artística, van creando conciencia de este paraíso y lo comunican a todo aquella persona que admire sus obras, los niños son el presente y este es el momento preciso para guiarlos, educarlos y entregarles las herramientas con las cuales se fortalecerán, permitiéndoles forjar un mejor futuro para ellos y su comunidad. Por lo que es necesario pintar los paisajes de calderitas al acrílico.

martes, 8 de junio de 2010

Casa de la Cultura de Calderitas Quintana Roo


 Lorena Beatriz Barrios Magaña, en su obra nos muestra la Casa de la Cultura de Calderitas









La exposición Los paisajes de Calderitas al acrílico fue inaugurada el viernes 30 de abril, a las 17:00 horas, en la Casa de la Cultura de esta población, en el marco de las celebraciones organizadas por la Secretaría de Cultura de Quintana Roo con motivo del Día del Niño.


Esta muestra pictórica es resultado del taller impartido por el Lic. Rodolfo Barrios Gutiérrez, patrocinado por la Secretaría de Cultura de Quintana Roo y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Fondo de Cultura Infantil.


sábado, 8 de mayo de 2010

El Pescador V

Amanecer en la Bahía de Chetumal,  Playa Artificial de Calderitas, Quintana Roo.
Fotografía de Giovanni Francisco Barrios Magaña 



Atardecer en La Laguna de Pueblo Viejo, Ver.
 Fotografía de  Joaquin Rodolfo Navarro Barrios




El Pescador V

Más adelante escucharon cantar un papán y otros, a lo lejos le contestaron, mientras escuchaban las aves y contemplaban la grandeza del Tamacuil una de las cañas se arqueó por la fuerza de un gran tirón, instintivamente los tres voltearon y vieron un gran pez que salió del agua, como impulsado por un resorte en un gran salto, arqueándose en el aire tratando de zafarse a como diera lugar del anzuelo que ahora lo unía a la línea y caña de Gabriel, el pez solo cayó para dar un nuevo salto, al momento que Rudy detenía el motor, el pez dió un tercer salto ya con menor fuerza.
-¡ Que fortaleza de animal !.- gritó Gabriel al momento que le daba línea.
-Trabájalo, dale línea y en cuanto puedas recoge, pero sobre todo, mantén la calma y disfruta. – Le comentó Rodolfo mientras tomaba el canalete y remó solo para no dejar el bote al garete, evitando con esto que un ligero viento los acerque a la orilla.
El pez jalaba y Gabriel le daba línea, luego su fuerza disminuía y aprovechaba para recuperar línea apoyando la caña en el abdomen la levantaba, para después girar la manivela del carrete al momento que bajaba la caña, esto se repetía una y otra vez, pero en momentos, el pez tomaba nuevos bríos y forcejaba siempre con una fuerza en decadencia, con una fuerza amainada por el agotamiento, se rindió un momento, dejándose guiar a un costado del bote, Ruddy, metió la red al agua y sacando el robalo, quien ya demasiado tarde, en el bote y bajo la estiba, siguió luchando por su libertad.
-Con este son tres los robalos que tenemos.-comentó Ruddy mientras se preparaba para arrancar el motor. Ya con más confianza, Ruddy siguió las instrucciones de su hermano y le dió un jalón efectivo al motor, el cual encendió al primer intento, siguieron su camino y más tarde dieron vuelta para emprender el regreso. Gabriel tomó el motor y le dejó la caña a Ruddy, pero de ahí hasta la salida del Tamacuil solo se le prendieron dos truchas de dos kilos cada una. Las truchas luchan y forcejean pero no saltan como los robalos. Ruddy prefiere pescar robalos por el espectáculo que ofrecen cuando sienten el anzuelo y saltan, pero para comer prefiere un buen filete de trucha, su carne blanca y suave es muy sabrosa. Al salir del Tamacuil recogieron los señuelos y Gabriel aceleró el motor. Ahora Rodolfo y Ruddy viajaban en la proa.
- ¿ Como le hace para saber donde están los peces ? – preguntó Rudy a su padre.
- Es de suma importancia que encuentres tu vocación, tu razón de ser en la vida, tu misión, es algo que no cualquiera logra, pero aquél que encuentra la razón para la cual fué creado, disfruta de la vida porque hace aquello que haría aún sin recibir un centavo a cambio, se apasiona, aprende y se convierte en un experto en su trabajo y entonces el éxito llega por añadidura.
- ¿ Y cuál es mi misión en la vida ?
- Eso solamente tú la podrás encontrar, a mi me gusta y me apasiona la pesca y es por eso que siempre he pescado, presiento los peces y con certeza sé donde los voy a encontrar, como si algo o alguien me guiara y me susurrara al oído, es un don que Dios me dió y al aprovecharlo me pongo en contacto con él.
-¿ Y en el pueblo hay personas que han encontrado su misión?
- Si, son muchos y están por todos lados, pero tienes que observar y los distinguirás por sobre todos, algunos son: Doña Irma Gutiérrez de Navarro es una gran partera y ha recibido a casi todo el pueblo, Don Tacho Navarro, su esposo que además de ser peluquero es gallero de corazón y siempre tiene gallos en su negocio, a la espera de alguien que quiera pelear sus gallos y apostar su dinero; Jorge Mar Pulido, que desde pequeño ha dibujado y es un gran Pintor; Don Luis Fernández, el carpintero de río que hace botes y embarcaciones de todo tipo; Don Rafael Hernández, el "Chale" es un gran pescador, así como ellos hay muchos más que han logrado el éxito haciendo lo que les gusta.
- ¿ Y como don Manuel que siempre busca tesoros ?
-Él es eléctrico y tiene su taller a un lado del taller mecánico del "Tilico", pero le ha dado por buscar tesoros, ha consultado libros antiguos en la ciudad de México y hasta brujos de Catemaco, Ver. pero según sé, no ha logrado encontrar algo de valor hasta la fecha.
- ¿ Y hay tesoros enterrados?
- Puede ser. El año pasado cuando la draga Pánuco trabajó en el canal que se encuentra frente al muelle, el lodo era depositado entre el pescador y la laguna, acompañando a éste se veían cascajos, maderas viejas. Y fué uno de esos días cuando ví a un trabajador sacar de entre ese lodo una moneda de oro, tan pronto la tomo lavó y guardó entre sus ropas, después de eso con mucho disimulo, a diario, reviso los desechos del dragado pero no ví que encontrara otra. Cuando el río suena es por que agua lleva, dice un proverbio, por eso cuando escuches algo no lo deseches y busca su comprobación. Hay que escuchar y observar, hace tiempo en el campo que se encuentra frente a "El Pesquerito", ya muy tarde, después de las doce de la noche, Rosendo Ramírez, el que todos conocen por "Chendo," vió que, de la nada se le apareció una serpiente dorada, pero no sabía qué, cuando se presenta una serpiente dorada es dinero que busca dueño y sin dudarlo tienes que arrojarle una prenda para que la serpiente se refugie y sólo entonces mostrará su esencia, pero a Chendo le dió miedo y en lugar de tirarle el sombrero, corrió y busco refugio en el flamboyán, que se encuentra a un lado de la palma y no se bajó hasta que vió desaparecer la serpiente en el centro del campo que se encuentra frente a "El Pesquerito".
- ¿ Y has visto la serpiente ? –preguntó Rudy.
-No, pero cada año en los primeros minutos del día de la Santa Cruz, después de la media noche y en los primeros minutos del día tres de mayo, he visto en el centro del campo una llama dorada que dura unos minutos y después desaparece.
Por eso pienso que ahí si hay algo enterrado pero esto solo a ti te lo digo, y si podemos y Dios nos dá licencia el próximo tres de mayo buscamos la llama de color dorado y muy brillante.
-¿ Entonces hay riquezas en el campo donde jugamos ?
-Hay más riquezas en la laguna. En esta laguna y sus afluentes hay tanta riqueza que diariamente las redes en las charangas, los hilos, las atarrayas, cordeles, cañas y gafas para ostión, han entrando al agua para sacar su fruto, resultado del esfuerzo de los pescadores. El pueblo es de pescadores y ellos y su familia viven de lo que les da la laguna. Los pescadores no son pocos, los hay libres, socios de la "Cooperativa Única Regional de Pescadores" y los piratas, los socios pueden explotar cualquier marisco: pescado, jaiba ostión y camarón; este ultimo muy codiciado por el alto costo que alcanza ya que calidad en sabor es muy superior que el camarón de mar. Los libres se limitan al pescado y a la jaiba, en algunas ocasiones se les permite sacar ostión, con la condición de que lo entreguen a la cooperativa a un precio donde la ley de la oferta y la demanda, como algunas leyes, es raramente respetado. Los piratas esos sólo sacan ostión y lo comercializan en el mercado negro, para todos hay, cuando hay buenas mareas de camarón la abundancia se ve en todo el pueblo y sobre todo en sus cantinas.
Cuando pasaron frente a punta grande se retiraron de la orilla para evitar las piedras que se prolongan de la punta y se encuentran cubiertas por el agua, Gabriel se tapó con un impermeable, no llueve pero entre la punta grande y el pueblo por las tardes, hay vientos que levantan olas, cuando estás golpean con la proa del bote, se levanta el agua y con el viento moja la popa y a todo aquel que se encuentre en ella,  si no te quieres mojar, tendrás que taparte. En cuanto se acercan al pueblo las olas se hacen más pequeñas, hasta que momentos después dejan de mojar,  entonces "El Pesquerito" te queda al lado derecho y enfilan a él, detiene la máquina, el bote se acerca a la orilla se escucha la música de la rockola, ven a doña Tina, Madre de Ruddy y Gabriel, que ya impaciente esperaba el regreso de sus hijos; Rodolfo toma el canalete para ayudar a la inercia del bote, dá una remada y Ruddy tomando la bosa salta, toca tierra firme, amarra el bote y se estira para después ir corriendo a dar un abrazo a su mamá.
-Mamá, mamá.
-¿Que pasa?
-Papá y Gabriel pescaron robalos.
-¿Cuantos?
-Muchos, muchos.
-¿Y tú, que pescaste?
-Truchas, dos truchas grandotas, más grades que las que pesca el "Querreque" con su atarraya.
-Ayuda a bajarlos para que los vea.
"El Pesquerito" es un restaurante de mariscos con mucha tradición en Pueblo Viejo, lo administra Doña Agustina Gutiérrez Larios.




Rodolfo Barrios Gutiérrez  "Ruddy"                




viernes, 2 de abril de 2010

El Pescador IV


Atardecer en la Bahía de Chetumal, Quintana Roo, 
al horizonte se aprecia Belice


El Pescador IV





          La atarraya poco a poco bajó en el agua y mientras se hundía, la cuerda que la sujetaba se movía frenéticamente, de pronto saltó un gran pez rompiendo parte de la atarraya; otros dos saltaron , logrando escapar, gracias a que por su tamaño no podían ser atrapados por la malla. Rodolfo siguió luchando mientras Gabriel remaba, logró subir a bordo dos ejemplares que en conjunto llegaron a los 12 kilos. Una vez en el bote, los cubrió con una estiba para evitar que saltaran. 

- ¿No va a tirar otro atarrayaso?- preguntó Gabriel. 

- No, con uno basta, seguiremos, ya estamos entrando al estero de Tamacuil - contestó Rodolfo pensando en el gran orgullo que sentía por sus hijos mientras continuaban con su labor. 

-Gabriel llévate el motor- le pidió Rodolfo

          Gabriel, que se encontraba en la popa bajó el motor y llamó a Ruddy, pidiéndole que encendiera el motor. Rudy trató de jalar la cuerda, no lográndolo en su primer intento.

- No puedo, está muy pesada. 

- Gabriel contestó - inténtalo de nuevo

          Rápidamente volvió a jalar la cuerda del motor y no pudo encenderlo, era poca la fuerza para poder dar por lo menos tres carreras al par de pistones del motor de dos tiempos. 

- No puedo, arráncalo y luego me lo das para que yo lo maneje - pidió Ruddy 

- Yo lo enciendo pero quédate e mi lado y recuerda esto, si crees que puedes o no, estás en lo cierto. 

-¿Por qué? 

- Si crees que no puedes hacer algo te estás derrotando antes de intentarlo, tienes que tener la certeza de que puedes hacerlo y lo lograrás – continuó mientras encendía el motor- le pones el seguro para que a la hora de dar el jalón a la cuerda no se levante el motor y tu esfuerzo sea efectivo. Tomas la cuerda, jalas despacio hasta que sientas que la cuña de la cuerda se atore en el plato, lo mantienes y en este momento respiras profundo, teniendo la seguridad de que lo arrancarás y lo jalas con fuerza. – en ese momento jaló y encendió el motor. – ahora le quitas el seguro para que se pueda levantar la pata del motor, en caso de que se tope con un bajo o con un palo, bajas la velocidad y le mueves la palanca de velocidad hacia adelante. - El motor emitió un pequeño sonido seco, indicaba que la propela comenzaba a girar al momento que el bote se movía- ahora toma el brazo, acelera un poco y dirígelo a la entrada del estero. – Rodolfo que los miraba sólo sonrió. 

- De seguro que eso que me dijiste de concentrarme lo viste en el Chanoc o el Kalimán 

- No, lo ví en un libro que hablaba de un señor que inventó el automóvil. 

- Si tú sólo compras el Chanoc, el Kalimán y Tawa el Hombre Gacela. 

- Mi tío Pánfilo me prestó el libro, mira al frente no te distraigas - Gabriel continuó hablando mientras preparaba una caña - tú no ves revistas, pura televisión. Te sabes toda la programación del canal siete de Tampico: Cachirulo, Viaje al Fondo del Mar, Combate. 

- Hoy pasan los Locos Adams. - Y mañana sábado el box, ¿qué curricán le pongo a la caña? –Gabriel le preguntó a Rodolfo

- Uno grande es verde con los costados blancos, está dividido en medio, tiene tres grampines y paleta de acero al frente. - 

¿Éste? 

- SI, regúlale la paleta de acero para que trabaje a media agua que es donde prefieren andar los Robalos. 

- ¿Pero el curricán está grande? 

- Si está grande pero es mejor, entre más grande el señuelo más grande el pez que se anima a comerlo. 

- ¿Usted que le pondrá a su caña? - Una cuchara grande con un anzuelo y de color plateada. 

- Rudy preguntó.- ¿Por qué plateada? 

-Plateada se usa cuando el agua esta turbia y cuando el agua está limpia se usa dorada. 

- Pero aquí el agua siempre esta turbia. -Sí, pero hay aguas cristalinas como las del Mar Caribe, ahí las aguas son tan limpias que se puede ver bajo el agua hasta más de cincuenta metros. 

- Rudy se sorprendió tanto que dijo - algún día pescaré y bucearé en aguas del Mar Caribe. 

- Recuerda que si quieres, puedes, todo lo que esperas con certeza tarde o temprano te llega, y estoy seguro que un día conocerás el Mar Caribe - le dijo Gabriel. 

          Mientras platicaban checaban sus cañas, sus señuelos y los lideres. Los metían al agua para ver como trabajaban al entrar al estero de Tamacuil. Era la entrada al estero para ellos, la salida para dos botes que en sentido contrario viajaban al puerto de Tampico, a velocidad moderada, esos bote viajan los lunes y viernes al pueblo, llevaban algunos pasajeros y mercancía que comercializaban en Pueblo Viejo, otro poco lo llevaban a Tampico. Siguiendo una ruta que durante mucho tiempo ha servido de vía de comunicación entre las localidades del Tamacuil, Pueblo viejo y Tampico. Ellos metían a los maestros rurales a sus comunidades los lunes y los sacaban los viernes, comercializaban, leche, queso fresco, queso de cuajada, frutas de temporada, animales silvestres producto de la cacería como conejos y armadillos. En ocasiones pescado, no era raro verlos vender robalos y catanes asados o vivos, también se abastecían de mercancías, cerveza y gasolina. El bote de adelante lo manejaba su dueño Don Federico y el de color azul lo manejaba Don Rubén Mendiola. 

- ¿Comenzamos a trolear?- preguntó Gabriel. 

- Cuando pasen los botes bajan la velocidad del motor y entonces comenzamos a trolear. 

          Cuando bajó la velocidad del motor, metieron los señuelos y comenzaron a darles línea, teniendo de testigos los manglares y carrizos de la orilla del estero, que eran acompañados por las aves en su quehacer, su busca de alimento, sin afanarse y tal vez solo preocupándose de los pescadores, a los que miraban como intrusos en su paraíso. 

          Más adelante escucharon cantar un papán y otros a lo lejos le contestaron. Mientras escuchaban las aves y contemplaban la grandeza del Tamacuil, una de las cañas se tensó por la fuerza de un gran tirón. Instintivamente los tres voltearon y vieron un gran pez que salió del agua, como impulsado por un resorte en un gran salto, arqueándose en el aire tratando de zafarse a como diera lugar del anzuelo, que ahora lo unía a la línea y caña de Gabriel. El pez solo cayó para dar un nuevo salto.Al momento que Rudy detenía el motor, el pez dió un tercer salto ya con menor fuerza.

-¡Que fortaleza de animal! - gritó Gabriel al momento que le daba línea. Con esta exclamación prosiguió la lucha que se prolongó durante varios minutos. Gabriel por mantener su presa y el pez por conservar su vida

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Rodolfo Barrios Gutiérrez "Ruddy"