lunes, 8 de marzo de 2010

EL PESCADOR II


Rodolfo Barrios 
Saint-André 


II

Rodolfo bajó el motor fuera de borda de 25 caballos, le conectó su manguera, presionó la bomba para que cargara gasolina, sacó el ahogador, le dió tres jalones con fuerza, metió el ahogador, dió otro jalón y el motor rugió con fuerza. Rudy con su alegría de niño rió y tomaron rumbo al su de la laguna. La laguna en las mañanas es tranquila, sin viento, semejante a un gran espejo que refleja el cielo, nubes y aves; siendo perturbado sólo por la estela y olas que dejaba el bote al cortar el agua. El sonido del motor segaba los ruidos que todas las mañanas los despertaban. Ruidos tan familiares que para muchos, ya acostumbrados, eran imperceptibles, los sonidos de la ciudad de Tampico. Es curioso pero cuando hay neblina y la atmósfera está cargada de humedad se escuchan claramente sus locomotoras, las fábricas de la Isleta Pérez, barcos. El muelle fiscal con sus vías sobre las cuales se desplazan sus grúas de carbón, que en su incansable bajar y subir de mercancías, que llegan, salen, vienen y se van según su origen, su demanda y destino. Cuando iniciaron su aventura, muchos pescadores ya se encontraban en sus tareas, otros regresaban de sus labores Poco a poco el Restaurante “El Pesquerito”, negocio familiar dedicado a la venta de mariscos se fue quedando atrás. Al oeste la Punta de Malagana, lugar que debe su nombre a un pirata que asolara el pueblo hace ya mucho tiempo. Durante su recorrido de ida, tendrían siempre a su izquierda la ribera este de la laguna. Al alejarse vieron al pequeño pueblo con su "Cooperativa Única Regional de Pescadores”, los restaurantes: “El Pescador”, “El Pesquerito”, “El Villa Azul”, el centro de salud, el rastro municipal y sus barrios: el del Presidio, el del Cuartel Viejo, la Loma, la Fuente, un poco más al sur el rebollón y el cementerio. Al pasar frente a la punta vieron el grupo de charangas donde los pescadores de la "Única" sacan camarón. _ ¿Esas charangas son las de Malagana? _ preguntó Ruddy _ No, son de Punta Grande _ contestó Gabriel y prosiguió _ y aquéllas son las de Barranco Amarillo. ¿Ves aquellas isletas por el horizonte? _ ¿ Aquéllas que están muy lejanas? _ Son la isla del Tigre y La Isleta Grande, en ese lugar espantan por la noche. Cuando a un pescador pasa la noche cerca de ella es mejor amarrar el bote alejado de la isleta y que no se te ocurra dormir en la isleta. _ Hay duendes? _ preguntó Rudy. _ No sé _ contestó Gabriel_ pero en una ocasión fuímos a tirar el hilo, Fito Canta, Edgar y yo. Edgar se bajó a dormir en Isleta Grande, Fito y yo nos quedamos a dormir en el bote. ya pasaba de las 12 de la noche cuando comenzamos a oír gritos desesperados pidiendo ayuda. Nos apresuramos a regresar al lugar donde se encontraba Edgar y estaba boca arriba pataleando, no se podía levantar por más que tratamos de ayudarle, ni con nuestra ayuda cedió la fuerza invisible que lo mantenía presionado del pecho, evitándole que se levantara. Después de un minuto cedió y se pudo levantar, todos quedamos tan sorprendidos que inmediatamente nos subimos al bote retirándonos de la isleta y no pudimos conciliar el sueño en toda la noche, desde entonces no hemos vuelto a bajar a ese lugar una vez caída la noche.
_ ¿ Y qué fue lo que los espantó ? _ preguntó Rudy - Hasta ahora no sabemos, de lo que sí estamos seguro que fue algo grande, pesado e invisible. -¿Y dónde más espantan? – preguntó Rudy - Dicen que por las noches de luna llena, se ve un barco fantasma que parte de la Punta de Malagana, atraviesa la laguna con rumbo al Barranco Amarillo y sigue para el sur perdiéndose en la Cruz de Piedra. - ¿Ya lo viste? -No, pero mi tío Pánfilo ya lo vió de cerca, dice que el barco navegaba contra el viento y con las velas izadas. -¿Y no sintió miedo? – preguntó Rudy -No, mi tío Pánfilo Gutiérrez Larios no le teme a nada – continuó con su plática Gabriel –bueno, yo me imagino que no tiene miedo, porque en una ocasión hace ya muchos años cuando todos en la laguna se transportaban a remo, el salió a pescar con Efrén Constantino al que llaman "El Bolillo “y cuando regresaban por la ensenada, los dos remando, vieron que les seguía una panga que les dió alcance, se les emparejó muy rápido. Era una panga sin motor, sin remos y con solo una persona, sentada en el centro, se le acercó a Pánfilo que se encontraba en la proa y le pidió lumbre para encender un cigarro, Pánfilo le pasó su cigarro y cuando se lo regresó no le vió la cara pero se percató que sus manos eran demasiado finas y suaves. El fulano sin levantarse del centro de la panga, sin remos ni vela ni motor, se les adelantó y se fue sin el menor esfuerzo. Pánfilo trató de darle alcance y por más que se esforzó no lo logró. Cuando llegaron al pueblo "El Bolillo" espantado le dijo que era la última vez que salía a pescar con él y lo cumplió. Pánfilo solo rió y comentó. - Estoy arrepentido de no haberle pedido un aventón al fulano, ya que así, habríamos llegado más temprano y sin el menor esfuerzo. Siguiendo rumbo al estero pasaron cerca de un lugar enigmático en la laguna -Mira, ahí está la "Cruz de Piedra"- gritó Ruddy al ver el monolito. – Se cuentan relatos increíbles de este lugar, pero estos te los contaré en otro momento - contestó Gabriel.


Rodolfo Barrios Gutiérrez   "Ruddy"        

3 comentarios:

  1. el pescador que acompañaba a mi tío Pánfilo Gutiérrez Larios, fue el Sr. Efrén Contantino "El Bolillo" y sus palabras fueron "no vuelvo a salir a pescar contigo a ti te persigue el chamuco"
    ¿verdad que es sorprendente?

    ResponderEliminar
  2. que tal Rudy te envió saludos y felicitaciones a nombre de tu hermano Gabriel Ballato, yo tengo el gusto de conocer a Gabriel pues poseo un establecimiento comercial èl vende dulces y en ocasiones se detiene a platicar conmigo, fue así como inicio nuestra amistad y el conocimiento del pueblo de donde son originarios. por curiosidad busque en Internet (pueblo viejo) y encontré tus historias, se las leí a Gabriel y se emociono bastante es por eso que me pidió mandarte saludos a través de este medio deseando que te encuentres bien en todos los aspectos

    ResponderEliminar